19.6.08

S'acabó

Con un clavel en la mano, unas cuantas docenas de besos en mis mejillas y cientos de sonrisas en mi memoria, salía hoy del que ha sido mi último día en este colegio.

Parecía que no se iba a terminar nunca, que no sobreviviría a todo lo que he tenido que vivir aquí. Pero como todo, tuvo un principio y ha tenido un final. ¿Feliz? Aún no lo sé.

Sin duda ha habido cosas malas y buenas.

De las malas... no queda más remedio que aprender. Ha habido momentos de tristeza, desánimo, rabia, enfado, indiferencia. Lo que pudo ser un reto acabó siendo un muro infranqueable y lo que parecía no poder mejorar resultó tener un final más que satisfactorio. La naturaleza humana a veces es impredecible pero lo que realmente resulta sorprendente es la capacidad de adaptación y respuesta que tenemos las personas.

Y de las cosas buenas... disfrutar. Sin duda es un privilegio poder acompañar a cientos de niños en uno de los periodos más decisivos de su vida. Ayudarles a aprender, a convivir, a ser un poquito más felices. Esa ha de ser la vocación y el objetivo fundamental de cualquier maestr@.

Si no pierdes de vista tu horizonte, no te perderás. Puedes desviarte un poco, marearte con los vaivenes, pero no perderte.

Besos y cosas desde mi "fin de año" particular,

AL.

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