17.6.06

Curvas


by Ramsey Kunkel

13.6.06

Guitarreando que es gerundio

mis dedos después de estudiar


La música duele.

10.6.06

Flor

Pintura de Claudia Sánchez



Amar cuando te aman, no es tan difícil.
Dejar de hacerlo cuando dejan de hacerlo, un poco más.



9.6.06

Si es que...

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".


Vía Ainalma

29.5.06

Hasta siempre, Betos



Hasta siempre, Betos.

Me despido de ti, de quien más sabe sobre mí. Tú que me has acompañado desde mi infancia, tú que has sido mi confesor, observándome y mirándome a los ojos como pocos lo han hecho. Mi más atento oyente en esas largas tardes de estudio de guitarra. Me despido de nuestros paseos y de tantas cosas...

Nunca olvidaré los biberones que puntualmente te daba cada tres horas. Tenía yo 11 o 12 años. Te calentaba agua para la bolsa de agua caliente que tenías bajo tu mantita, en la caja de cartón en la que te traje a nuestra casa. Pasaba las noches en vela mirándote, acariciándote con cuidado de no despertarte. Eras tan pequeño y suave...

Sólo decirte que siempre te quise, que te quiero y que siempre te querré.

Buenas noches, Betos.


25.5.06

El Poder Seductor de los Artistas


Extravagantes, soñadores, entusiastas y grandes seductores. Los artistas y los poetas tienen el doble de parejas sexuales que aquéllos que se dedican a disciplinas no creativas, de acuerdo con los datos de un estudio británico. La desinhibición y el estilo de vida desordenado parecen factores importantes en su éxito reproductivo. “Los tipos creativos suelen llevar una vida bohemia y tienden a actuar más de acuerdo a los instintos sexuales que la gente en general, muchas veces con el único propósito de experimentar”, aseguran los autores del estudio, el Dr. Daniel Nettle, profesor de Psicología en la facultad de Biología de la universidad Newcastle, Upon Tyne y Helen Keenoo, psicóloga de la universidad de Open, ambas en Reino Unido. Nettle asegura que “resulta más fácil encontrar comportamientos de libertad sexual entre personas creativas. Sus parejas, incluso las de larga duración, no esperan un comportamiento de lealtad y fidelidad”, señala el profesor. El Dr. Organizó el estudio, publicado por la revista de la Real Academia de las Ciencias de Reino Unido, no sólo para constatar estadísticamente el vínculo entre creatividad y éxito reproductivo, algo que se da por supuesto desde hace tiempo a través de la experiencia popular. El científico ha ido más allá y ha obtenido datos q sustentan su particular teoría sobre la expansión de los genes que promueven la esquizofrenia a lo largo de los siglos. La esquizofrenia es una enfermedad mental que debilita de manera drástica las relaciones con el entorno y aquellos que la padecen suelen estar aislados socialmente, tiene problemas para mantener relaciones de pareja y, por tanto, se reproducen mucho menos que la población general. Debido a este escaso éxito reproductivo y “de acuerdo con el darwinismo, los genes que predisponen a padecer esquizofrenia deberían ir desapareciendo de nuestra base genética “, explica Nettle. Sin embargo, la enfermedad afecta al 1% de la población. La investigación se sustenta en preguntas realizadas a 425 británicos, 269 hombres y 156 mujeres, con una edad media de 40 años. La muestra estaba compuesta por poetas, artistas gráficos y enfermos de esquizofrenia, además de individuos normales del grupo de control. No obstante, “La muestra no representa a la población general”, explica el autor. Se diseñó para incluir a artistas con tendencia a vivir experiencias inusuales, impulsivos e inconformistas, y evitar aquéllos que tuvieran tendencia a la ahedonia (incapacidad para disfrutar), para poder llevar a cabo la comparativa. Contrastaron los resultados de las pruebas y estos revelaron que la personalidad de los artistas tenía rasgos en común con este tipo de enfermos mentales. En concreto, compartían un perfil esquizotípico. Los esquizotípicos son personas con características propias de una persona con esquizofrenia, pero sin padecer delirios ni alucinaciones. Suelen considerarse personas extravagantes, con estilos de vida muy particulares y con relaciones afectivas inadecuadas. De esta forma, el alto número de parejas no está vinculado estrictamente con el hecho de dedicarse a una profesión artística sino con el comportamiento esquizotípico, algo q tiene relación directa con la capacidad creativa. Y así, el triunfo reproductivo que se deriva de las conductas esquizoides explica por qué la esquizofrenia, que no debería tener éxito evolutivo, persiste a lo largo de los años. Según las condiciones del entorno estas personas impulsivas e inconformistas que encajan con el perfil de esquizotipia “pueden canalizar estos rasgos hacia la creatividad. Por eso “las personas con esquizofrenia no tienen una vida social exitosa, pero si el individuo sólo tiene una parte de los rasgos típicos de la enfermedad, sin el retraimiento social, y encuentra la forma de canalizar esa cratividad, la persona se convierte en alguien muy atractivo“.

América Valenzuela. Madrid.
Diario “El Mundo” Lunes 19 de Diciembre de 2005


22.5.06

V de Vendetta




V de Vendetta llegó a mis manos gracias a alguien muy especial que me lo regaló. Fue, sin contar algún Zipi y Zape de mi infancia, mi primer comic.

Y vaya comic...

Desde que lo leí, no he dejado de recomendarlo.

No hace mucho recibí este e-mail de mi amigo tonyjazz. Me parece un buen análisis y una buena crítica por lo que os lo hago llegar vía blog.

Que lo disfrutéis ; )

No sé si habéis ido a verla al cine, o si habéis leido la obra original.

P.D: El mensaje destripa cosas de la película y de la obra original, así que si no conocéis ninguna de las dos cosas y no queréis estropearos las sorpresas, guardadlo y ya lo leeréis en otro momento.

El V de la película y el V del comic no son el mismo personaje, porque no son iguales, pero no en forma, sino en fondo. Gran parte de la película gira en torno a V, así que esta falta de concordancia hace que a la película le resulte más difícil ser fiel a la obra.

Es una buena película, pero no es ni de lejos una buena adaptación, y enseguida veremos por qué.

Para empezar la obra original no sólo tiene una profundidad política que ya quisieran para sí muchos textos presuntamente serios, sino que además enfoca la anarquía desde un ángulo bien formado, por algo es Alan Moore quien la escribió.

La figura de Alan Moore es curiosa, ya que levanta olas en el mundillo del comic e induce cambios cada vez que hace algo, V de Vendetta, Watchmen, From Hell, la linea ABC, etc. Es un autor que marca tendencias en el medio, con una calidad no buena, sino totalmente por encima de la media. De hecho muchas de los frentes que se han abierto en el mundo del comic, y por los cuales nos ha entrado aire fresco, fueron en principio apuntados por él. Exacto, sin American Gothic no habría linea Vertigo, ni Constantine, ni Sandman (Gaiman aprendió de Moore, como él mismo reconoce.) Un tipo listo, con un grado de coherencia bastante alto.

Y por eso no ha querido figurar en los créditos.

Como supongo sabréis, Alan Moore no ha querido que su nombre se asocie con la película, ya que no considera que la esencia de V de Vendetta esté presente en el filme, dejando de lado motivos extra que no merece la pena apuntar por ser demasiado evidentes.

El V de la película está como una regadera. Es listo, tiene más razón que un santo, pero está más loco que el sobaco de un gato.

El V del comic está hipercuerdo, y si observamos con cuidado, saltan a la vista diferencias notables que nos señalan como la esencia del personaje no ha sido respetada.

Empecemos con la estatua. En la obra original no hay risas histéricas ni jadeos psicóticos mientras todo salta por los aires.
Primero V mantiene una conversación con su amante, la libertad, ya que se siente traicionado porque ésta se ha vendido a los militares como una ramera cualquiera y les ha chupado las botas, dejando con ello de ser la mujer que ama (Entiéndase como metáfora, por supuesto.) Le dice que ha encontrado una nueva amante, que sí es fiel, y que se llama Anarquía.

Después, sin risas locas ni hostias, la manda a tomar por el culo haciéndola saltar por los aires.

La única vez que la palabra anarquía aparece en la película lo hace de boca de un fan de los Sex Pistols que dispara al aire mientras roba una tienda, gritando: Anarchy on the U.K (en la versión original) que coincide con el título de una canción del archiconocido grupo Punk.

Bien.
Toda la obra original tiene de fondo una inmensa reflexión sobre la anarquía.
La película no.

En el comic V es un Anarquista. De hecho da varias explicaciones a Evey sobre qué es la Anarquía y cómo funciona. Todas estas cosas, que hacen que veamos a V como algo bastante más complejo que lo presentado en pantalla, se quedan fuera del filme. Incluyendo una frase que, la primera vez que leí el comic, allá por el 86, se quedó rebotando en mi cabeza varios días:

"La anarquía es la ausencia de líderes, no la ausencia de orden."

Nótese el juego que se hace con lo de "líderes" ya que al mandatario en cuestión lo llaman El Lider.

Y esa es otra cosa que no está presente en la película, la evolución psicológica del personaje, del Lider, cómo va cambiando y tomando conciencia de ciertas cosas hasta que, al final, es el pueblo quien termina con él. Concretamente un personaje que viene de una de las subtramas que, en la peli, tampoco aparece.

Esto es importante.

No es lo mismo un personaje que enseña al pueblo a luchar y a derrocar tiranías que un personaje que quiere ver morir a alguien por motivos personales, con la liberación del resto como objetivo secundario.

Hay todo un abismo de diferencia.

Por otra parte: el caracter, la actitud.
Cuando, en la obra original, Larkhill salta por los aires, y por si alguien no ha atado cabos diremos que lo hace saltar él, en un interesante proceso que demuestra lo listo que es y que tampoco aparece en la peli, V sale de entre las llamas tranquilo y sosegado, mirando a su alrededor.

Nada que ver con el tipo que alza los brazos y se pone a gritar como si fuese el supermonstruo a de alguna peli mala de zombies.

Siguiendo con el carácter, lo que V siente o deja de sentir por Evey, más allá del amor maestro/alumna, liberador/liberado, queda en el aire. En la obra original V no se enamora de Evey, y esto es importante, porque la cagada con el rollito romántico es bastante notable en el filme, y me hizo removerme, incómodo, en la butaca.

En una de las escenas Evey le pregunta a V si le gusta, y él no contesta. Eso no sale en la película.
También le pregunta si es su padre, eso tampoco sale en la película.

La forma en la que V dice la mítica frase de "debajo de esta máscara soy una idea y las ideas son a prueba de bala" no tiene nada que ver con cómo la dice en la película.

En la obra original lo dice tranquilo, pese al par de tiros que acaba de recibir. En la película lo dice mientras camina hacia un tipo para partirle el cuello.
Creo que la diferencia es notable.

El inspector, en el original, tiene que tomar LSD cuando está en Larkhill para poder entender cómo funcionó la mente de V y poder dar con él. Nada que ver con la estúpida intriga palaciega que se montan en la película.

Por otra parte el discurso que V da en la tele, que parece haber encantado a todo el mundo, no es ni una pálida sombra del discurso que da en el cómic. Y si se han podido tomar la molestia de adaptar casi literalmente la carta de Valerie, no entiendo porque no han hecho lo mismo con el discurso.

En general, opino que V de Vendetta es una buena película. Pero no la considero una buena adaptación.

Si entendemos adaptación como algo que, aunque cambie cosas, respeta la esencia de la obra original, hemos de concluir con que la esencia del personaje no ha sido respetada, y con que el sentido original de reflexión, tal y como fue diseñado por Moore, tampoco está presente.

Luego es una buena película, pero una mala adaptación.

Tony

20.5.06

Memorias de una nómada con "suerte"

Los niños de la "paella"


Trabajar de maestra interina implica muchas cosas, entre ellas, ser nómada. Andar de aquí para allá sin saber casi nunca cuándo te irás ni a dónde... ni durante cuánto tiempo. Todo son incertimbres que, depende como te las tomes, te causan mayor o menor ansiedad.

Yo he optado por mirar la parte positiva, porque la tiene.

He conocido pueblos cuyos nombres no había oído en la vida. He cambiado de ambiente, he conectado y desconectado. No he tenido una rutina aplastante.

Si además de ser interina, eres joven, mujer y tu asignatura es una de las "marías" del cole, tu trabajo tiene toda la pinta de ser más complicado. Controlar, manejar, llevar una clase detrás de otra (entre 6 y 12 cursos de unos 20-25 alumnos por curso) es, como poco, agotador.

Pero impartir una asignatura como es la de Música, en la que puedes hacer casi lo que te da la gana, en la que puedes despertar inquietudes, ilusiones, emociones y placeres, entre otras tantísimas cosas, no tiene precio.

No todas mis sutituciones han sido de Música. También he estado trabajando de tutora. Es una forma de trabajar totalmente diferente. Tienes tu clase y tus niños. Un ritmo bastante marcado y definido, unos libros de texto que seguir y unos niños, que siempre son los mismo, que puedes llegar a aborrecer : p

Pero la sensación de dedicarte a un sólo grupo, de ver tan de cerca cómo se relacionan entre ellos, cómo progresan en cada una de las materias, ser su referente más cercano en la escuela, su segunda madre, es toda una experiencia que no me importaría repetir las veces que fuera.

Recuerdo perfectamente mi primera substitución. Fue de música. Tuve que irme a un pueblo de Valencia. En el momento de la llamada yo estaba de baja y contratada en una empresa. Tuve que pedir el alta y mi dimisión para salir "corriendo" a mi nuevo puesto de trabajo. Y digo "corriendo" entre comillas porque, precisamente, estaba coja. Acababan de quitarme 13 grapas y 8 puntos del tobillo y andaba a duras penas.

Al llegar encontré un hostal, un poco lejos del cole pero desde el que podía ir andando. El problema es que no andaba bien y terminé con la espalda hecha un cristo y sin poder moverme. Unos comienzos algo desastrosos los míos: lejos de casa, sin coche, con un pie lisiado y una hernia discal haciendo de las suyas. Invierno, sin calefacción en el cole, un cole en lo más alto de la montaña, mis dolores y yo.

Pero tuve suerte y conseguí un alquiler. Un apartamento en la playa, nuevecito, a buen precio. Realmente no era "de alquiler". Me lo alquiló la hermana de una compañera del cole gracias a las referencias que ésta le dio (vamos, que me vio cara de buena persona) (ya sabía yo que esta cara de bollo me serviría para algo, xD) y para allá me fui.

Eso sí, sin coche, sin medios de transporte. Sin calefacción y con una brisa marina no muy gustosa en invierno, pasé más meses de los que me esperaba allí. Conocí la soledad en estado puro pues, en varios km a la redonda, no había más de 10 personas. No había supermercados ni nada que indujese a pensar que había vida por esa zona.

Pero tuve suerte. La madre de uno de mis alumnos vivía por allí cerca y me recogía por las maánas para llevarme al cole. Una compañera vivía más o menos cerca también y me llevaba y me recogía para que pudiera comer en casa. A través de contactos, conseguí coger el bus escolar de otro colegio que también iba para la playa.

A problemas complicados, soluciones complicadas : )

Antes de semana santa se incorporó la maestra a la que substituía con lo que no cobré las vacaciones. Dejé el apartamento y me volví a casa. Todas las vacaciones en ascuas sin saber mi próximo destino.

Pero me llevé una 1ª experiencia como maestra inolvidable, con un grupo de maestras estupendas y un ambiente que muchos coles quisieran.

Pasan las vacaciones y me citan para adjudicación de plazas. Dos. Una en Valencia capital y otra en un pueblo que no aparecía en el mapa. Dos chicas para elegir, yo la primera. La otra quería Valencia, yo quería el pueblo, fuera cual fuera. Las dos quedamos encantadas.

Y qué casualidad que el pueblo estaba a 4 km del anterior. Alquilé de nuevo el apartamento y, esta vez sí, disfruté del calorcillo estival junto al mar.

No contenta con eso, resultó ser un colegio estupendo, con unos alumnos con muy buen nivel musical. Fue todo un desquite por mi parte ya que pude llevar a cabo lo que quise, ya que mis alumnos respondían perfectamente. Hicimos instrumentaciones geniales, montamos un festival de fin de curso por todo lo alto. Una maravilla. Además, estuve de medio-tutora de un grupo de 5º que... bueno... aún no he tenido un curso tan maravilloso como aquel, tanto a nivel académico como personal.

Estos alumnos me llamaron hace 3 días por teléfono. Están de viaje de fin de curso. No oía más que gritos y gritos. Todos querían ponerse al teléfono. Yo no daba crédito. Me comprometiron a subir a comerme una paella con ellos. Yo tenía ya los ojos cristalinos : )

Y llegó el verano y su profe se incorporó.

Veranito de descanso sin retribución salarial (o lo que es lo mismo, en el paro y sin cobrar) esperando al acto de adjudicación de Julio en el que no me llevé una rosca.

Y empieza el curso y al cabo de unos días me mandan a otro a pueblo de Valencia. Algo me decía que no iba a tener tanta suerte como en los otros coles y en parte, por desgracia, tenía razón.

Para empezar no había ni un puñetero hostal, pensión, hotel, en el que dormir con lo que me pasé 2 meses yendo y viniendo, 300 km, 4 horas al día de carretera, 400 euros de gasoil al mes, sueño arrastado, litros de café y de tutora de un curso de niños bastante desesperantes. A nivel de profesorado tampoco es que estuviera mejor la cosa así que, fue una experiencia un tanto negativa si no fuera porque...

...¡Vaya coincidencia! A mi mejor amiga la enviaron al pueblo de al lado. Conseguimos una habitación alquilada en casa de la abuela de una de sus alumnas. Al fin dejé la carretera entre semana, dormía, tenía una compañía inmejorable (tanto la de mi amiga como la de la abuela, una mujer estupenda) y cumplía uno de mis pequeños sueños: compartir piso con un amiga. Hacíamos puzzles, escuchábamos música, íbamos a la compra juntas, corregíamos exámenes y charlábamos hasta las tantas metidas en la cama, tapadas hasta los ojos con la manta. Fue un mes inolvidable.

También he de decir que el profe tuvo el detalle de incorporarse unos días después de las vacaciones de navidad por lo que pude cobrar las vacaciones. Eso no lo hacen todos.

En este momento empecé a plantearme la posibilidad de "hacer presión" para conseguir alguna plaza en mi provincia. Tuve que ir a Valencia, llamar desde allí a Alicante, hacer papeleos varios, llamadas y más llamadas hasta me seleccionaron (eso sí, sin plaza, aquí).

Un par semanas de espera hicieron posible el milagro. Al fín una plaza en Alicante. No me lo podía creer.

Claro que tampoco me podía creer que esa plaza fuera en un CAES (Centro de Atención Especializada Singular). Así resumiendo: un cole especial con 50% de alumnado de étnica gitana y 50% inmigrantes con condiciones sociales desfavorecidas.

Así de primera es algo que impone un poco. Pero mi experiencia allí fue tan dura como gratificante a partes iguales. También cabe especial mención el pedazo de equipo directivo de ese cole, tanto a nivel profesional como personal. Y no menos los profesores (todos interinos). Gente estupenda a la que guardo un lugar especial en mi corazón, al igual a mis alumnos de la "paella".

Y cuando ya pensaba que acabaría el curso allí, con mis "tanos"... cuando ya estaba pensando en el festival de fin de curso, cuando ya tenía encauzados a mis niños hacia una experiencia musical que iba más allá de golpear mesas... llega el profe que estaba de baja por "cuentitis aguda" y se presenta, sin avisar, con un "hola, sí, estoy vivo, jeje". Ante la mirada perpleja de mis compañeros, las mandíbulas hasta el suelo del equipo directivo y mi cara de susto-asombro-angustia-llanto-rabia, me fui a recoger parte de mis cosas y salir pitando a Conselleria a por otra plaza.

Plaza que no había, por lo que tuve que esperar... no mucho. Ese mismo día me dieron una, de tutora, en el cole que hay detrás de mi casa. Si el otro me pillaba a 10 minutos en coche, este me pilla a 4 minutos andando.

Esa misma tarde volví a mi CAES a por algunas cosas que me olvidé recoger y a despedirme en condiciones de mis compañeros. No se cuántos abrazos nos dimos la jefa de estudios y yo ni cuántos lagrimones le dejé en la hombrera de la chaqueta. Pero qué bueno en SENTIR.

Y con la tristeza de la despedida y la alegría contenida por la nueva plaza, me fui.

Al día siguiente me enconté en un colegio "normal" con niños "normales" y ambiente "normal" que no dejaba de sorprenderme. Me faltaba algo, la sangre gitana. No tener que castigar, pelear para que trabajen, para que atiendan, para que no se maten entre ellos si tienen un problema... no se... casi tengo la sensación de que no me gano el sueldo : p Claro que, lo que se trabajaba en el otro cole no hay dinero que lo pague.

Pero ahí estoy, contenta con lo que tengo, satisfecha con lo que hago.

La suerte. La suerte no se tiene, está ahí, escondida. Os invito a que la busquéis. Seguro que también la tenéis cerca, tal vez silenciada.

Besos y cosas,

AL.

14.5.06

Pa qué pregunto...

pusilánime
pendejilleision
psicótica inestable

Recordádme que no vuelva a pedirle a nadie q me defina en tres palabras.

Tuve que pedirle otras tres:

lista
sensible
gatuna

Se libró de la guillotina, por los pelos.

Besos y cosas,

AL.

Y vosotros, ¿cómo me véis? Podeis utilizar 6 palabras si las 3 primeras son chungas XD

(No tomaré represalias - dijo AL mientras enfundaba la AK-47 bajo la almohada)